lunes, 30 de noviembre de 2009

Air…de lo electrónico al jazz futurista

Desde su disco titulado Moon Safari (1998) esta banda francesa, ha tenido muy buena aceptación tanto de la crítica, como del público, y para el año en curso sacaron un nuevo material llamado Love 2 que no es ninguna continuación, simplemente decidieron llamarlo así.

Aunque Air es considerado una banda de música electrónica o trip-hop, realmente su sonido se basa en sonidos de sintetizadores de artistas de la década de los 70 como Jean Michel Jarre y Vangelis. Otras influencias citan a la banda psicodélica Pink Floyd, los músicos de Krautrock Tangerine Dream y el músico francés Serge Gainsbourg. Ocasionalmente incluyen toques de jazz.

En canciónes como Do the Joy, So Light Is Her Footfall y Be A Bee, podremos escuchar totalmente la influencia del sonido indie tan de moda en estos días, que si bien puede ser influenciado, como influyente para otras bandas, ya que sin optar por una voz líder, la música y el ritmo parece tenerla.

Love, Tropical Disease y African Velvet, son las que nos transportan en una atmosfera creada por este dúo que a primera impresión, puede tener un ritmo algo folk, pero a su vez se nota más el jazz, y el blues es placentero para las notas creadas por sintetizadores.

Heaven's Light y Sing Sang Sung, son las que van acompañadas por voces, femeninas principalmente, que nos recuerdan a la elegante y tierna voz de Alison Goldfrapp, en sus antiguas canciones, con unas letras dedicadas al amor, como se puede notar por el nombre de la producción.

En conclusión, este nuevo trabajo de Air, podrá no ser muy aceptado por sus fans ya que pierde un poco el ritmo y nos quedo a deber con sus temas pegajosos llenos de beats y voces roboticas a lo Daft Punk, o esas canciones de trip-hop que captaron la atención de ese sector, lo que si les puedo decir es que la banda se renovó y experimentó con sonidos que les ayudó a ser una banda fresca, esperemos que no se estanque en el sonido indie y regrese con el sonido que los caracterizó por mucho tiempo.

Por: Raziel Yair Roldán Hernández


lunes, 2 de noviembre de 2009

El sonido irrealista y abstracto de Mew

Tal vez al escuchar Mew se les venga a la mente un muñequito (o animalito) rosa de la caricatura japonesa Pokemon, pero no, es una banda de Dinamarca bastante buena y sobre todo digerible, tenia mucho tiempo que un disco no me ponía tan feliz como lo hizo con su No More Stories Are Told Today I'm Sorry They Washed Away.

Y es que realmente es un disco bueno y bonito, ¿por qué bonito?, fácil, por la manera en que ejecutan las melodías, los instrumentos y la voz en su vocalista Jonas Bjerre nos hace recordar tal vez los cuentos que nos contaban antes de ir a la cama, pero con un toque de pop-rock, ya saben el indie que se escucha hoy en día.

A Mew lo conoci hace seis años cuando sacaron su tercer disco llamado Frengers con su primer sencillo Am I Wry? No, y desde esa época los he seguido, después sacaron She Came Home For Christmas y fue ahí donde reivindique mi gusto por estos daneses.

De entrada en este nuevo disco nos traen un sonido inconfundible, es un disco que pasa por diversos géneros como el rock, pop, electrónica y hasta progresivo, basta con escuchar la primera canción llamada New Terrain para darse cuenta hacia donde va este disco.

Justo en este momento que escribo no puedo dejar de sonreír ante la paz que transmiten estos músicos, si no te gusta el rock o te dejas llevar por la imagen que este representa, al escuchar a Mew, veras la parte bonita de este genero, así que con este material no solo lo disfrutaras tu, ya que como lo mencione es fácil de digerir, ya que si tu acompañante es de gustos exigentes o no es tan abierto(a) a la música, ésta será la excepción.

Es un disco muy recomendable, tal vez difícil de conseguir por el “basto” repertorio en las tiendas de discos, donde esta clase de material es difícil de conseguir, y los que encuentras de importación te sacan un ojo de la cara, pero si tienes la posibilidad de conseguirlo a un precio accesible, no estaría mal adquirirlo y sobre todo, abrirte paso hacia los nuevos sonidos y a las nuevas emociones que un disco bien hecho te puede causar.

Por: Raziel Yair Roldán Hernández